CMON continúa tratando de estabilizar su situación financiera. La compañía especializada en juegos de miniaturas ha advertido de que su actividad principal atraviesa una prolongada crisis estructural y todavía consume más efectivo del que genera, pese a las medidas adoptadas durante los últimos 18 meses.
La editorial busca ahora hasta 17,5 millones de dólares entre nuevos inversores mediante una ampliación de capital. El plan inicial contemplaba ofrecer tres acciones nuevas por cada título existente, pero sus accionistas solo solicitaron el 7,76% de las participaciones disponibles dentro del plazo establecido. El resultado definitivo de la operación está previsto para el 15 de septiembre.
CMON ha reducido de forma considerable sus pérdidas. En el primer semestre de 2026 registró algo más de dos millones de dólares en números rojos, frente a los cerca de siete millones del mismo periodo de 2025. Sus ingresos aumentaron un 7% y alcanzaron los 3,68 millones de dólares, mientras los gastos de venta, distribución y administración descendieron de manera significativa.
La mejora, sin embargo, todavía no permite sostener el negocio con sus propios recursos. A comienzos de agosto, la empresa disponía de unos 368.000 dólares en efectivo y saldos bancarios, una cantidad que, según reconoció la propia compañía, cubría menos de un mes de sus gastos operativos diarios. Al cierre de junio, sus pasivos a corto plazo superaban a sus activos corrientes en 7,34 millones de dólares.
Una parte relevante de sus obligaciones corresponde a ocho proyectos financiados colectivamente que todavía no se han entregado y que sumaron alrededor de 14 millones de dólares. Entre ellos se encuentran DC Super Heroes United, diseñado por Andrea Chiarvesio y financiado con más de 4,4 millones, y DCeased: A Zombicide Game, de Michael Shinall, cuya campaña superó los 2,5 millones. La entrega de ambos se ha aplazado hasta el primer trimestre de 2027.
Durante este proceso, CMON ha reducido aproximadamente a la mitad su plantilla, ha detenido nuevas campañas y ha vendido propiedades como Zombicide, Blood Rage y Cthulhu: Death May Die. También ha recortado costes y se ha desprendido de su oficina de Singapur. La empresa no ha completado la entrega de una campaña de financiación colectiva desde Zombicide: White Death, a mediados de 2025.
Si logra captar el capital previsto, CMON destinará el 40% a su actividad cotidiana, incluidos salarios, fabricación, transporte, distribución y derechos de autor. Otro 20% servirá para atender deudas y obligaciones pendientes, un 25% se dedicará a reforzar su presencia en distintos mercados y el 15% restante podría financiar adquisiciones relacionadas con adaptaciones digitales y aplicaciones complementarias.
La compañía asegura que los juegos de mesa físicos seguirán siendo el centro de su actividad. No obstante, el resultado de la ampliación será determinante para conocer hasta qué punto puede recuperar estabilidad, completar los proyectos pendientes y retomar el lanzamiento de nuevos títulos.


